
Y lo mejor de todo, haber compartido ésto con un grupo de gente con una actitud positiva y constructiva a todos los problemas que iban surgiendo. No faltaba tampoco conversaciones interesantes de aquello que ibamos observando, producto de ser un grupo de diferentes edades y profesiones y compartir la experiencia de unos con las inquietudes de otros.

Para mí ha sido una experiencia inolvidable, lejos de las emociones vividas en California o Portugal. Ver una realidad diferente al primer mundo es una experiencia dura en algunos aspectos, pero ser ajeno a ésta realidad sería ignorar el mundo en que vivimos.







